Vale la pena ser joven, cuando entendemos que la historia nos exige más que a los demás.
Colombia es un país joven. El 52 % de los colombianos hoy somos menores de 30 años. Un potencial gigante a la hora de hablar de reconciliación en un país convulsionado por la violencia. Sin embargo, ha sido la juventud la gran ausente en la mesa de negociación y el contenido de las discusiones, no obstante ser el actor transversal de la guerra, es decir, víctimas y victimarios, los que hemos puesto los muertos. No existe un compromiso alrededor de la juventud colombiana.
Si los jóvenes somos la base de la reconciliación y el gobierno y las Farc ya van por el quinto punto de la agenda, es algo así como construir un edificio, ir por el quinto piso y no tener las bases.
En nosotros, las nuevas generaciones de colombianos está el poner este tema en la agenda del país, por lo cual comparto con ustedes la siguiente reflexión.
@josiasfiesco