El primer reporte de la Misión de Observación Electoral (MOE) sobre el transcurso de las elecciones arroja como resultado que los partidos no están cumpliendo con lo que ordena la ley: En 44% de los puestos de votación se encontró que los testigos electorales estaban siendo utilizados para repartir propaganda, pese a que hoy está prohibido cualquier tipo de publicidad política. En el 27% de las mesas de votación los jurados también tenían en sus puestos publicidad política del algún candidato. La MOE, que desplegó cerca de 3.700 observadores a los largo de 383 municipios en 30 regiones del país, también informó que ha recibido 104 denuncias por posibles irregularidades en los puestos de votación, de las cuales el 14% corresponde a compra y venta de votos.
Por otra parte le Procuraduría General de la Nación recibió 169 denuncias al término de la jornada de votación en Colombia "por presuntos delitos como tarjetas electorales ya marcadas; ciudadanos que pueden ejercer el voto y aparecen con algún tipo de restricción en el censo electoral; funcionarios públicos que coaccionan a otros funcionarios a votar por determinado candidato y/o intervienen en política; no se entregan las tarjetas electorales completas a los votantes; y presencia de publicidad indebida de candidatos en los puestos de votación, entre otras."