La Universidad Tecnológica del Chocó lleva tiempo sin tener un día de descanso. Se trata de la institución de educación superior más importante de su departamento, pero su situación administrativa la tiene ahogada y sin la capacidad de ofrecerle la mejor educación de calidad a sus estudiantes. O por lo menos eso es lo que se refleja en los resultados de las Pruebas Saber Pro, en las cuales su puntaje promedio fue de 117, bastante lejos del promedio nacional que fue de 146 y más aún del máximo posible de 500.
Así lo dio a conocer el diario La República, que hizo un informe recopilando la información presentada por el Instituto Colombiano para la Evaluación de la Educación (Icfes) sobre las Pruebas Saber Pro de 2024. En dicha clasificación en la que mandó la Universidad Nacional con un puntaje promedio de 170, la UTCH terminó ocupando la posición 224 con sus 117. Además, grupos específicos como los de Ingeniería Agrónoma, Educación o Sociología de la universidad chocoana tuvieron puntajes de 111.
Cambiar esta situación es uno de los retos con los que llegó el nuevo rector Luis Alfredo Giraldo, quien tomó posesión apenas hace algunas semanas. Él, economista de profesión y con una amplia experiencia en el sector público en el Chocó, llegó al cargo como plan B, puesto que la idea inicial del ministro Daniel Rojas era nombrar a la administradora de empresas Vanessa Sánchez, quien era de la entraña de la exministra Aurora Vergara.
Vanessa Sánchez ya había ocupado el cargo previamente, esto debido a que una de las últimas acciones de Vergara como Ministra fue asegurarse de sacar de la rectoría a Daniel Mosquera, quien hoy está imputado por la Fiscalía por presunta corrupción. Entonces, ya con Rojas en el cargo, ella fue la elegida para ser la rectora encargada, hasta que meses después el propio Mosquera ganó una primera batalla judicial para regresar.
Sin embargo, cuando Rojas la llamó para volver, ahora sí en propiedad, rechazó la designación
Esta universidad, que lleva el nombre del dirigente afro Diego Luis Córdoba, tiene medida de vigilancia especial del Ministerio de Educación desde octubre de 2023, lo cual es motivado por irregularidades tanto administrativas como contractuales y financieras. Particularmente, lo que llamó la atención de la exministra Vergara fueron contratos entregados presuntamente a dedo, irregularidades en bonificaciones para los profesores e inconsistencias en informes financieros. Además, nunca encontró creíble que una institución que recibe cerca de $150 mil millones al año no pueda prestarle un buen servicio a sus estudiantes.