La delegación colombiana estaba conformada por la canciller María Ángela Holguín; el ministro del posconflicto Rafael Pardo; Eduardo Díaz, director de la Agencia para Sustitución de Cultivos Ilícitos y el representante de la guerrilla Jairo Quintero, comandante del Bloque Magdalena Medio de las Farc. Su presencia era clave en la explicación de la disparada de cultivos coca en los últimos años y el compromiso de las Farc en el plan de sustitución que bajaría los índices de producción que tiene alarmado al mundo.
La cancillería canceló el viaje del comandante Quintero ante la posibilidad de que las órdenes de captura internacionales se hicieran efectivas al pisar suelo austriaco.