Este emblemático lugar de la gastronomía popular bogotana, ubicado en el costado norte del estadio Nemesio Camacho El Campin inicio en 1963 con 44 locales y 3 asaderos, donde solo se vendía carne asada y carnes a la llanera. Solamente abría los domingos para atender su clientela, en su mayoría, como lo son hoy, hinchas de Millonarios y Santa Fe.
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El Palacio del colesterol fue fundado por Doña María Otilia Torres y Cecilia Rico. Como arriendo pagaban 20 pesos por cada local al fondo de ventas populares. En esa época Carlos Julio parra Torres, quien tenía 8 años, acompañaba a su mamá todos los domingos al Campín y creció en ese ambiente de mucha comida y buena sazón.
Hoy Carlos Julio Parra, a sus 68 años continúa siendo propietario de uno de los locales que le heredó su mamá y paga 20 mil pesos al IDRD cada vez que abre el negocio que ya no es solo los domingos sino cuando hay partidos en el estadio El Campin de Bogotá. Actualmente hay 22 locales en el lugar y todos venden fritanga, pero lo que más se vende en el local de don Carlos es morcilla, carne y longaniza. Aquí en El palacio del colesterol se consigue comida desde los 10 mil.
Pero no todo ha sido color de rosa. Bajo la administración de Claudia López, la directora del IDRD, Blanca Inés Durán, ha hecho varios intentado para sacarlos del lugar e incluso hasta con el pretexto de la construcción de un nuevo complejo en el Campín, pero los vendedores, con el apoyo de la ciudadanía y sus clientes han logrado mantenerse en el lugar.
Esta es su historia