Por lo menos sospechosa sí resultó la decisión de un juez de Puerto Colombia que decidió aceptar de manera exprés una tutela interpuesta por la Unión Temporal Centros Poblados y que suspendió la caducidad del contrato declarada por el Ministerio de las TIC. Sin embargo, ante esa decisión, el juez Alberto Mario Ospino, quien lleva tres años en su puesto por encargo, se vio acorralado y tuvo que retractarse por lo que envió la tutela al circuito de Barranquilla para que allá cumpla con el reparto indicado.
Ospino quedó en el ojo del huracán e inmediatamente su hoja de vida quedó bajo la lupa. Además de llevar como juez (e) tres años, Ospino fue quien, en diciembre de 2020, tomó la polémica decisión de ordenar la captura de dos jueces y un fiscal en el caso de la Universidad Metropolitana de Barranquilla y en el que estuvieron involucrados el excónsul en Polonia Luis Fernando Acosta Osío y su hermano —quien hoy ejerce el poder en la universidad— y salpicado en el caso de corrupción del exsenador Eduardo Pulgar, hoy tras las rejas.